Para nadie es un secreto que el crimen organizado está invadiendo cada vez más a la Ciudad de México. Antes veíamos lejano que una persona muriera de manera violenta, pero hoy los embolsados, descuartizados, colgados y con un tiro de gracia son el pan de cada día.

Hace dos administraciones, todavía con el casi extinto PRD, la violencia en Xochimilco era prácticamente nula. Pero hoy, 31 años después de ser declarado Patrimonio Cultural de la HUmanidad por la UNESCO, la alcaldía se cae a pedazos.

Ponga atención a estos datos para que no le cuenten…

  • En los últimos tres meses se han registrado al menos 12 muertos, es decir, uno a la semana.
  • En las últimas 36 horas se han registrado 3 balaceras que dejaron como saldo tres muertos.
  • El exalcalde Avelino Méndez fue señalado de manera directa por tener nexos con el crimen organizado, pero nadie lo quiso investigar. Menos después de que Morena volvió a ganar la demarcación.

Es así que hoy en Xochimilco no se puede caminar sin que alguien esté buscando la oportunidad de quitarte la cartera o el celular. Y ya ni hablamos de la corrupción con los puestos ambulantes, el tráfico, el transporte público y los abusos de los encargados de los canales y las trajineras.

El actual alcalde José Carlos Acosta prefiere callar ante la ola de violencia que vive Xochimilco, hacen como que vigilan y en dos semanas todo regresa a la normalidad. A pesar de que prometieron que la situación iba a cambiar, hoy es cada vez más común escuchar balazos por las noches o enterarse que asaltaron a alguien.

Muchos vecinos se empiezan a organizar y a colgar mantas con la leyenda “Si te cachamos robando, te linchamos“ y muchos preguntan hasta cuándo se va a detener esto. ¿Qué necesitan que pase para que pongan atención? ¿Cuántos muertos más? ¿No le interesa a la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum lo que pasa? ¿Xochimilco necesita al ejército?

Y no, no crea que es una exageración, en los tiempos donde se matan a plena luz del día, en los lugares más públicos de la alcaldía y con total impunidad, queda preguntarse quién será el bueno que acabará con las muertes, la inseguridad y la violencia en Xochimilco.