Mañana se cumplen los primeros 100 días de Claudia Sheinbaum y por apresurado que parezca, la Jefa de Gobierno en la Ciudad de México ya está pensando en el proceso electoral de 2024.

Lo primero que tenemos que observar es su comportamiento contra el Presidente Andrés Manuel López Obrador, que además de ser su jefe, es su amigo. En varias ocasiones, Sheinbaum no ha acatado las propuestas de AMLO y por el contrario, ha salido a decirle no.

Por ejemplo, cuando López dijo que ya no habría comedores comunitarios, Claudia dijo que sí, que se quedan.

Le dijeron que no buscara a los grandes capos de la droga, que no se enfrentara con el crimen organizado y ha estado haciendo detenciones de cabecillas del Cártel de Tláhuac y La Unión, aunque lo único que se ha provocado es una ola de violencia mayor.

También Obrador sugirió a todos la Guardia Nacional, y Claudia aseguró que en la CDMX no habrá y que el ejército no patrullará las calles. Sea lo que sea, llama la atención que la Jefa de Gobierno, el segundo cargo más importante en los tres órdenes de gobierno después del Presidente, se comporte así, marque su línea y defienda sus ideas.

Unos podrían pensar que Sheinbaum está siendo rebelde, pero no es así. Lo que pasa es que Claudia piensa en grande y ya tiene puesta la cabeza en 2024, ¿pero acaso ya estamos listos para que una mujer esté al frente del país?

La pregunta viene a cuenta porque la credenciales Sheinbaum la ponen como una mujer preparada, aunque su oscuro pasado le tiene una marca que tendrán que evaluar cuando llegue el momento.

Además, en Morena tendrán difícil la elección, pues Claudia tiene un pasado con los segundos pisos que la persigue, su gestión en Tlalpan llena de corrupción, el caso Rébsamen y la capital del país que se hunde en la violencia, robos y secuestros.

Lo cierto es que en el partido hay competencia, pues Ricardo Montreal ha estado cabildeando en el Senado como nadie, Mario Delgado se quiere sumar a la lista, Martín Batres tiene muchos apoyos y Noroña se anotó en la lista sin que nadie lo invitara.

Y sí, Claudia podría ser un buen perfil para 2024, pero para lograrlo tiene que limpiarse de los llamados “malentendidos”, cuidarse de los escándalos, no confiar tanto en sus compañeros de Morena y hacer una muy buena o excelente gestión en la CDMX, así de fácil.

Van 100 días y parece que Sheinbaum ya tiene el camino marcado, pero es muy pronto para pensar en la silla grande, mejor acomódese bien en la chica, apenas vamos empezando.