Por Psic. María Elena Salazar P.

Existe la creencia popular y no por ello menos romántica, de que las relaciones amorosas entre hombres y mujeres se dan por la existencia de la llamada “química”, por un “flechazo de cupido”, o por “atracción magnética”.

Elegir pareja es algo que preocupa y ocupa tanto a hombres como a mujeres; aunque después de haber elegido a la pareja la preocupación no desaparezca del todo.

Posterior a la selección, la duda que surge es si la elección fue la adecuada o si las personas se van haber envueltas en una dinámica de relación de pareja tóxica. La relación de pareja tóxica se define como aquella en donde lo que prevalece es el conflicto y el sufrimiento y la persona se siente atrapada en una relación agotadora de la que no logra salir.

Las causas por lo que se puede llegar a establecer relaciones de pareja tóxicas son múltiples en las que se encuentran: el miedo a la soledad, el pensar que la persona es la última oportunidad que se tiene para tener pareja, la dependencia emocional, tener baja autoestima, pensar que uno puede cambiar a la otra persona y un largo etc.

Un ejemplo simple de una relación de pareja tóxica es aquella en donde el hombre se siente un “Don Juan” —que conquista a muchas mujeres—, que conserva a la mujer como objeto de placer pero que le niega la posibilidad de producirle sufrimiento pues si la mujer en turno se aleja, inmediatamente podrá sustituirla.

Para lograr una relación de pareja sana se requiere de hacer una adecuada elección de pareja y para lograrlo esencialmente se necesita que la persona se conozca a sí misma: que me gusta, que no me gusta, cuales son mis defectos y cuales mi virtudes.

Si la persona sabe que tiene aspectos depresivos o melancólicos tendrá el cuidado de no elegir a una pareja que sea infiel o maltratadora, pues su aspecto depresivo contribuiría a que inconscientemente elija a una persona que le genere sufrimiento.

Por el contrario, en una relación sana, cada miembro de la pareja va a anhelar de su pareja el ser deseado y amado y a la ves también va a ser capaz de desear y amar a su pareja.

Al igual que otras sustancias tóxicas, resulta difícil salir de una relación de pareja tóxica por lo que se recomienda buscar ayuda especializada para que no sólo se reciba el apoyo para salir de dicha relación sino también para saber cómo establecer una relación de pareja sana.