En la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, la perspectiva de género hace referencia a los “…mecanismos que permiten identificar, cuestionar y valorar la discriminación, desigualdad y exclusión de las mujeres… así como las acciones que deben emprenderse para… crear las condiciones… que permitan avanzar en la construcción de la igualdad de género”.

En otras palabras, la perspectiva de género es un lente útil que ayuda a develar distintas prácticas discriminatorias invisibles ejercidas hacia las personas por su razón de género, en los distintos espacios de socialización como la familia, la escuela, la comunidad, los medios de comunicación, entre otros.

De modo que, esta perspectiva implica no sólo reconocer que hay un orden social que divide a los hombres y a las mujeres, sino también debe ayudar a construir alternativas no opresivas de género (Lagarde, 2007).

Por lo que a partir de esta perspectiva puede comprenderse la constante división de lo femenino al ámbito privado y lo masculino al público; que consecuentemente, ha adjudicado a las mujeres la responsabilidad del trabajo doméstico, considerada socialmente como una labor inferior, “condicionantes que no son causadas por la biología, sino por las ideas y prejuicios sociales, que están entretejidas en el género (Lamas, s.f., p.1).

De modo que, al hablar de perspectiva de género se hace alusión a una herramienta conceptual que busca evidenciar las diferencias entre mujeres y hombres construidas culturalmente.

Por ejemplo, se cuestionan las relaciones que se establecen entre los géneros, las ideas, las representaciones, los roles y estereotipos tradicionales con los que son educadas las personas.

Así que, al analizar alguna situación bajo esta perspectiva permitirá, por un lado, la transformación de las relaciones que se establecen entre las personas en los distintos ámbitos de su vida; y por el otro, abrir la búsqueda de distintas vías que equilibren las desigualdades entre las mujeres y los hombres.

Pues, la apuesta de la perspectiva de género es la elaboración de nuevos contenidos y herramientas que propicien una socialización simétrica entre las personas, mediante acciones como:

  • Redistribución equitativa de las actividades entre los sexos (en las esferas de lo público y privado).
  • Justa valoración de los distintos trabajos que realizan mujeres y hombres,…referente a la crianza de las hijas e hijos, el cuidado de los enfermos y las tareas domésticas.
  • Modificación de las estructuras sociales, los mecanismos, las reglas, prácticas y valores que reproducen la desigualdad.
  • El fortalecimiento del poder de gestión y decisión de las mujeres.
  • Comprensión sobre cómo se produce la discriminación de las mujeres y las vías para transformarla (INMUJERES, 2007)

En el mismo sentido, para trabajar con esta perspectiva la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), propone tres ejes de análisis:

  • Visualizar la construcción del sistema sexo-género: Desnaturalizar las ideas que sostienen que un género es superior a otro, según las diferencias sexuales (biológicas).
  • El uso y la división de los espacios: Analizar la división sexual del trabajo (en el espacio público y el privado), que tiene que ver con la asignación de tareas productivas y reproductivas en función del sexo biológico.
  • Las dinámicas de la opresión: Identificar las relaciones de poder entre las personas, resultado de la explotación, la subordinación y el dominio, mediante el análisis de la vida cotidiana.

De manera que la perspectiva de género es una herramienta de análisis revolucionaria, pues implica trastocar el orden social y cultural patriarcal; permite abatir las estructuras y las relaciones jerárquicas entre las personas (Lagarde en CDHDF, 2007).