México. El lunes 31 de diciembre del año 2018 alrededor de las 19:00 horas Camila Ordaz, una pequeñita de tan sólo 9 años de edad desapareció repentinamente en la colonia Poder Popular en el municipio del Valle de Chalco, Estado de México.

Camila quería celebrar el Año Nuevo quemando cohetes con sus primos afuera de su casa, salió a la calle, pero ya no regresó. Fue presa de un sujeto que tenía poco tiempo de haber llegado a la colonia.

Marciano Cabrera Romero, quien se hace llamar Leonardo, tiene 25 años y es originario de Agua Linda, Puebla. Hace unos días habría llegado a la colonia supuestamente a vigilarla y se instaló en un cuarto frente a la casa de la pequeña.

Cuando los padres y la familia de la menor se percataron de su desaparición inmediatamente comenzaron a buscarla en los alrededores, la noche y madrugada vecinos ayudaron a la búsqueda.

Horas más tarde, ya el 1 de enero de 2019 revisaron la casa de Marciano Cabrera Romero y ahí localizaron el cuerpo de Camila Ordaz. La niña estaba muerta y presentaba huellas de haber sido abusada sexualmente de una manera violenta.

Cabrera Romero la había metido a su casa para abusar de ella y posteriormente arrebatarle la vida.

Padres, familia y vecinos de la pequeña comenzaron a hacer una campaña en redes sociales para localizar al monstruo, sin embargo, nadie ha dado información del asesino.

Una niña carismática, sonriente y sociable fue asesinada y hoy todos exigimos justicia por su muerte.

VO