México. La detención de los presuntos miembros de La Unión Tepito se realizó en medio de una dudosa forma de actuar por parte de los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.

Aproximadamente a las 22:30 del martes, un grupo de policías arribaron a un edificio ubicado en la calle Leandro Valle y Perú en el Centro Histórico, en la alcaldía Cuauhtémoc.

Ahí empezaron a romper puertas y ventanas, golpear a los presentes e incluso destruir propiedad privada  bajo el pretexto de buscar a miembros de La Unión Tepito.

Sin embargo, testigos del operativo hicieron llegar a Letra Roja una grabación en la que se muestra a uno de los detenidos golpeado y sangrado de la cara, además, de los destrozos que dejó la policía capitalina.

“Estábamos en una reunión familiar cuando se escucharon ruidos  de que querían abrir las puertas, eran como 100 policías que se presentaron sin una orden de cateo o una orden de aprehensión.

“Entraron al patio y golpearon a los perros que ahí estaban, también golpearon a menores de 13 y 14 años de edad.  A otros menores más pequeños que se encontraban en el lugar los empujaron y amagaron con las pistolas, Incluso se llevaron una estatua de cerámica de la Virgen”, refirió la testigo.

El testimonio asegura que a los seis detenidos, entre ellos dos menores de edad, los golpearon y los presentaron con ropas nuevas para ocultar la sangre.

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“Se llevaron a gente inocente, nosotros como ciudadanos no podemos defendernos ante el abuso de los policías que se escudan en su uniforme, ya todo lo quieren relacionar con eso (La Unión Tepito)”, agregó.

Desde hace mucho en zonas como Tepito y el Centro se habla de los “pagadores”, personas que son detenidas y se les fincan delitos y relaciones con grupos criminales que operan en la CDMX, con el pretexto de aumentar el número de detenciones realizadas.

Versiones periodísticas aseguran que el operativo buscaba detener a dos presuntos integrantes de La Unión que celebraban la salida de uno de ellos de prisión, uno de ellos señalado como tío de El Irving, cabecilla del grupo delictivo.

La familia afectada asegura que hasta el momento en el Ministerio Público no les han dado razón de las detenciones y todo lo que saben es por las noticias, por lo que piden que se haga justicia y se castigue el actuar de los uniformados.

PE