Todos los días en los distintos medios de difusión se publican en la “nota roja” una serie de casos de mujeres y niñas que han sido desaparecidas, secuestradas, ultrajadas, asesinadas, que reproducen exclusivamente narrativas de violencia que deshumanizan el cuerpo de las víctimas.

Es decir, la representación que se hace de los casos a través de las publicaciones tanto impresas como digitales, se centran en exacerbar la violencia que sufrieron las mujeres y las niñas, ejerciendo de alguna manera una nueva forma de violencia contra ellas; que se convierte en una acumulación de notas, estadísticas, carpetas, olvidos, omisiones e impunidades.

Ante tal situación, surgen propuestas ciudadanas que buscan no sólo rememorar a las mujeres y niñas víctimas de los delitos de violencia de género, sino “humanizar lo deshumanizado”, siendo el espacio virtual una herramienta de participación comunitaria, es decir, para generar una especie de activismo digital por medio de la red. Un claro ejemplo de este tipo de acciones es el movimiento artístico llamado ¡NO ESTAMOS TODAS!, que surge en el mes de septiembre de 2017, tras publicarse una extensa lista elaborada por la activista Frida Guerrera de casos de feminicidio ocurridos ese mismo año.

Es entonces que un grupo de personas decide generar una acción social digital en las redes sociales, hartas/os de la violencia y el machismo en la sociedad, el incremento de los feminicidios en todo México, de la impunidad que les rodea, y el que los cuerpos sean reducidos únicamente a la forma en que fueron destrozados; con el objetivo de hablar de las mujeres y niñas de una manera diferente. De modo que, elaboran una serie de ilustraciones para honrar a las víctimas de feminicidio y transfeminicidio, empleando una diversidad de técnicas artísticas, de formas y colores, para recordar sus nombres, sus sueños y sus vidas.

Así que, ¡NO ESTAMOS TODAS! comparte su primera imagen el 24 de Noviembre de 2017 a través de las cuentas de facebook.com/noestamostodas e instagram.com/noestamostodas, publicando hasta el día de hoy más de 600 ilustraciones, mismas que se elaboran con información de notas periodísticas o con datos que les comparten familiares y amistades de las víctimas de feminicidio.

Este es un movimiento que ha tenido un impacto importante tanto en México como en otros países, ya que el 08 de marzo de 2018 el proyecto se replicó por primera vez en Brasil, en las redes sociales de la revista Claudia. También, han colaborado con Ni Una Menos Costa Rica, ilustrando a mujeres ese país y con la Coordinadora 19 de Diciembre en Chile.

Para ¡NO ESTAMOS TODAS! Es preciso hablar de este contexto de violencia en los diferentes medios de difusión, en los hogares, en las escuelas, el trabajo, en los medios de transporte, en las calles, pues tienen la esperanza de que algún día no tengan que retratar más mujeres y niñas víctimas de feminicidio.

El proyecto ¡NO ESTAMOS TODAS!, es una acción necesaria que permite implicar a numerosas personas a través de las redes sociales, dado que es urgente crear comunidad en todos los espacios posibles, en este caso los digitales; para generar en la sociedad concientización ante los altos niveles de violencia que vivimos o viven las personas en su día a día. Ya que, México está lejos de ser una sociedad que reconoce y condena los feminicidios y los transfeminicidios en su justa medida.