Mobbing, el enemigo silencioso de la oficina

Poco más del 50 por ciento de los profesionistas mexicanos sufren de acoso laboral durante sus primeros dos empleos

Ciudad de México. ¿Has sentido que el tiempo que pasas en la oficina se hace eterno y nadie aplaude tus logros laborales? Quizá también la relación con tu jefe o tus compañeros  no es ni siquiera cordial o educada, esto hace que tengas un desempeño limitado en tu trabajo, no sólo te pasa a ti, el acoso laboral o mobbing es una situación que vive el 51 por ciento de los profesionistas en México.

Pero, ¿a qué llamamos mobbing?, según la Organización Mundial de la Salud, es una situación de violencia o acoso recurrente que se ejerce hacía un trabajador o trabajadora, con el propósito de aislarlo de un grupo laboral.

El mobbing se presenta con características crueles y hostiles, que finalmente se terminan convirtiendo en una verdadera tortura psicológica para la persona hacia la que va dirigido. Incluso puede ir desde rumores, difamación, calumnias, insultos, apodos, hasta excluir o ignorar a la persona y en casos más severos, incluso se puede ejercer la amenaza.

El especialista en Mobbing laboral en México, creador del taller Resignificación de la presencia laboral, impartido en la Universidad del Istmo de Tehuantepec, en el estado de Oaxaca, Rubén Luna González, ve esta clase de acoso como una epidemia que cada día se extiende más y que resulta alarmante pues puede desembocar, incluso en casos de suicidio.

Además el especialista detalló la manera en que se ejerce este tipo de violencia, que si bien, casi nunca llega a los golpes, el desgaste psicológico ejercido forma parte de una manera de operar sistemática, que se da aproximadamente como mínimo una vez a la semana y por lo menos durante un periodo de seis meses.

Aunque en México, es un tema conocido, incluso discutido en la Cámara de Diputados e implementado en reformas para castigar a quien lo ejerza, en general está poco estudiado en lo que refiere a la forma en que afecta a las empresas o instituciones. Sin embargo, los avances que se han logrado en materia de legislación, no han sido pocos, a partir de febrero del año 2014, la Suprema Corte de Justicia de la Nación estableció mediante un amparo los criterios para acreditar que un trabajador es víctima de este tipo de acoso.

Además, hace poco más de un año (febrero del 2016) la Comisión Nacional de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados aprobó reformas para incluir en la Ley Federal del Trabajo el concepto de ‘mobbing’ o acoso laboral, para que se pueda considerar como violación a los derechos del trabajador.

¿Qué castigan la Ley del Trabajo en México, respecto al mobbing?

Amenazas, intimidación, humillaciones y explotación laboral, así como atentar contra la autoestima, la salud, la integridad y la seguridad de los trabajadores, realizado por una persona superior, inferior o de igual jerarquía laboral.

Un 45 por ciento de las víctimas afirma que realizan el acoso en mayor medida sus superiores, 32 por ciento compañeros de trabajo y 23 por ciento compañeros de su área laboral.

Esto se podría llegar a castigar con un despido laboral, sin responsabilizar al jefe, además el permitir o tolerar el acoso laboral dentro de un sitio de trabajo, puede llevar a tener una multa que va de los 250 a los cinco mil salarios mínimos.

De acuerdo con Rubén Luna, el especialista y psicoterapeutra, es dificil que la víctima acepte de manera abierta estar pasando por una situación de mobbing, ya que presenta una sensación de vergüenza y muchas veces se autoseñala como una persona débil y acepta las diferentes formas de violencia laboral, como un asunto que es normal en cualquier ambiente de trabajo.

La manera correcta de actuar ante este tipo de situaciones son:

En primera instancia, identificar el abuso, los compañeros que te excluye de reuniones importantes, te ocultan información, en general tratan de desplazarte, están haciendo mobbing en tu contra.

Inteligencia emocional: es importante tratar de poner un límite al acosador de manera inteligente, sin resultar un blanco fácil, debes expresar tu postura en desacuerdo hacia las actitudes que no te agradan.

La denuncia: cuando se sale de control una situación de mobbing, es importante recurrir a esta última instancia. Puedes acercarte de manera directa a tu jefe o al departamento de recursos humanos de la empresa.