MéxicoMaría Inés Espinoza Rivera era madre de dos adolescentes, Fernando de 10 años e Isabela de 15 años, era originaria de Huejutla, Hidalgo, hace 10 días habría llegado a rentar una pequeña casita marcada con el número 105 de la calle Felipe Carrillo Puerto, casi esquina con la calle Morones Prieto, en el municipio de Escobedo, Nuevo León.

La noche de martes y madrugada del miércoles 12 de junio, su cuerpo fue localizado envuelto en una cortina de baño, dentro de un ropero que se encontraba en la recámara de su domicilio. Vecinos llamaron a corporaciones de seguridad luego de haber percibido olores fétidos en la casa, aseguraron que desde hace varios días no veían a María Inés y decidieron también llamar a la propietaria de la vivienda.

Antes de las 8:00 de la noche la dueña del inmueble, Irene N de 65 años, otorgó el permiso para romper la puerta, que personal de Protección Civil y Seguridad Pública de Escobedo pudo ingresar al domicilio.

Una vez que ingresaron a la casa se percataron de que estaba deshabitada, el escenario era de terror, había manchas de sangre en la puerta de un ropero, las manchas se encontraban secas, encontraron en la puerta del ropero un pantalón oscuro con cinturón y una cortina de baño, también con manchas de sangre.

Del ropero provenían los olores fétidos, pero decidieron no abrir la puerta y llamar al personal del Instituto de Criminalística y Servicios Periciales para evitar contaminar la escena del crimen.

Las autoridades ya están trabajando para localizar a sus hijos, pues hasta el momento se encuentran desaparecidos.

Con información de Los Machos nos matan en México

VO