México. El 14 de diciembre de 2017, agentes antisecuestros montaron un operativo para detener a dos integrantes de un grupo delictivo, dedicado al secuestro de personas al sur de la Ciudad de México. Durante el operativo se desató un tiroteo cerca de la carretera Picacho Ajusco y un secuestrador fue lesionado y el otro capturado.

De ahí, no pasó nada, hasta que el pasado 16 de junio de 2019 agentes de Investigación dieron con el líder de la banda de secuestradores identificado como Mario Alberto S. alias El Licenciado, dueño de la casa de seguridad donde mantenían a las víctimas en cautiverio, tenía una orden de arresto, pero se había escondido durante año y medio.

La banda criminal opera desde hace más de una década en la parte alta de Tlalpan, al sur de CDMX.

El hombre de 54 años de edad asistió a la misa en honor a sus padres fallecidos en la Parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús, en la colonia Vista Alegre, alcaldía Tlalpan, portaba un traje, corbata y zapatos italianos y estaba sentado hasta el frente del templo.

El padre estaba por concluir la misa cuando los agentes entraron y detuvieron a El Licenciado, como tenía orden de arresto, fue llevado inmediatamente al Reclusorio Oriente. Otros dos presuntos cómplices están esperando sentencia también.

De acuerda con la PGJ, de diciembre de 2018 a mayo de este año, se iniciaron 35 carpetas por secuestro, con 38 víctimas. De esas 38, 31 fueron liberadas tras pago de rescate, mientras 3 fueron asesinadas y 4 aún están cautivas o sin evidencia de su paradero.

El 28 de noviembre de 2017, José Ignacio fue secuestrado cuando se dirigía a un restaurante para comer con su familia, cinco horas más tarde, su esposa recibió una llamada desde su teléfono celular, “soy el licenciado Arellano, escuche bien porque tengo secuestrado al señor José“.

Durante 17 días hubo negociaciones con sus familiares, tras denunciar ante la Procuraduría, se exigieron pruebas de vida de la víctima de 53 años de edad, pero nunca hubo nada.

José Ignacio jamás volvió a casa. Fue asesinado por sus captores pese a que se acordó el pago de 700 mil pesos, unos caballos y un terreno.

Con información de La Silla Rota

VO