Vivimos en una época en la que ya no estamos atados a ver lo que pasan en la televisión pública ahora tenemos la posibilidad de elegir.

La gran primera empresa en ofrecer esto fue Netflix lo que generó una nueva forma de ver tv, eligiendo lo que queremos por una suscripción mensual sin necesidad de contratos anuales y ofreciendo contenidos nuevos y/o originales para mantenernos enganchados pagando mes a mes la renovación.

¿Cuántos no empezamos a pagar Netflix solo para ver esa serie de la que todos hablaban?

A esta plataforma se suman otras como HBO GO,  Amazon Prime, próximamente Disney Plus y Apple TV.

Todos ofreciendo series nuevas, películas originales y copyright exclusivo que nos permitaran ver tantas cosas en la comodidad de nuestras casas.

Pero como sabemos estas opciones de entretenimiento cuestan dinerito y aunque no dudo que existan personas que puedan pagar todas las suscripciones, a los simples mortales nos resulta difícil.

Además, seamos honestos tampoco podrías aprovechar al cien tener varias suscripciones activas al mismo tiempo.

Y es justo ahí donde está la clave para disfrutar de todas estas plataformas, que aunque parezca una obviedad, aveces puede perderse de vista.

Lo que debería hacerse, o al menos yo haré, es ir rotando de suscripción dependiendo lo que quiera ver, si hay otra temporada de Stranger Things contratar Netflix, si quiero ver The Boys pagar Amazon o si ya salieron las series de Marvel pagar el mes de Disney Plus. Maravillosa jugada ¿no?

El futuro del entretenimiento parece que le dará más libertad al espectador de ver lo que quiere, pero también se trata de saber usar ese poder de elección y no quedarse “casados” con una marca al fin nosotros somos los que pagamos.

Yo solo digo.