México. Silvia Sthepanie Sánchez Ortiz mejor conocida como Fany se encuentra desaparecida desde noviembre del 2004, en Torreón, Coahuila. El día de ayer 1 de septiembre Fany cumpliría 31 años, la joven de entonces 16 años de edad tenía muchos sueños, quería ser doctora pediatra, pero ya no pudo cumplir su sueño.

En 2015 la Procuraduría General de la República, PGR, ofreció una recompensa de un millón y medio de pesos a quien proporcionara información para dar con el paradero, pero la familia no ha recibido ninguna llamada.

El 5 de noviembre de 2004 Fany, salió de un partido de basquetbol cuando en su camino presuntamente se cruzó Salvador Alfonso Martínez Escobedo, “El Comandante Ardilla“, un integrante del cártel de Los Zetas, quien la habría entregado a su jefe Heriberto Lazcano Lazcano “El Lazca”, quien le pidió a la joven a cambio de no matarlo.

Heriberto Lazcano “El Lazca”, abatido por la Marina en 2012

Ese día empezó la historia de una de las desapariciones más famosas en México, pues sobre la joven se han tejido muchos relatos, desde que se convirtió en la esposa de “El Lazca”, abatido por la Marina en 2012, hasta que fue asesinada.

El día de su desaparición llegó a casa de una amiga a pedir dinero prestado porque le habían robado lo que tenía para el camión de regreso a casa después de un partido de basquetbol al que fue a apoyar a sus compañeros de escuela, pero aparentemente nunca tomó el autobús.

A la mañana siguiente empezaron su búsqueda. Seis meses antes de su desaparición, Fanny le comentó a su mamá que le tomaban fotos desde un auto y cuando corrió, el auto la siguió por unos minutos, pero no pasó nada más, por lo que nunca prestaron atención al incidente.

Días después de la desaparición, en un mensaje anónimo depositado en una caja en un restaurante en el que sus padres pedían apoyo económico para su búsqueda que alguien escribió que habían llevado a Fanny a Matamoros, Tamaulipas, a trabajar en un table dance.

De acuerdo con declaraciones de la investigación el día de su desaparición, hubo una fiesta en un cabaret llamado Club Fox, donde habían visto a Fanny en compañía de otras jovencitas arriba de una camioneta. En este lugar había distintos autos con placas de Tamaulipas, de ahí se habrían llevado a la adolescente.

Sin embargo, los padres recibieron una filtración en la que se señalaba que la investigación había sido desviada por un comandante del Grupo Antisecuestros en Torreón para que la atención se centrara en un tema de trata de personas. Su hija, que ni siquiera tenía novio, se había cruzado con gente de Los Zetas.