México. Desde hace años el crimen organizado se apoderó de la Ciudad de México. En el gobierno de Miguel Ángel Mancera, negaron que existieran narcotraficantes en por lo menos 20 ocasiones, pero los ciudadanos saben cuándo, cómo y a qué hora se vende droga.

La mayoría de las personas no denuncian por miedo a represalias, pero Letra Roja hizo la búsqueda durante semanas de una persona que se dedicara a la venta de droga y logró contactar con uno. Todo esto bajo la premisa del anonimato y de no revelar su nombre y su ubicación, lo cual es lógico porque el trabajo que realiza no está dentro del marco de la ley.

La entrevista se hace a través de una llamada telefónica y sólo se puede mencionar que su centro de operación está en Xochimilco y Tlalpan. Una demarcación que tiene tradiciones muy arraigadas y cuyo consumo de droga no es tan alto como otras. Él, es uno de los distribuidores con más jerarquía y se mezcla entre la población como uno más.

Tiene familia y acude a las fiestas del pueblo cuando es necesario. Utiliza un bajo perfil, maneja un bocho blanco y sabe que así se debe mantener. Entre los conocidos es un secreto a voces su trabajo, los jóvenes lo siguen como si fuera un héroe, pero nadie se atreve a preguntar.

Su voz es diferente a lo que uno podría imaginar, usa palabras rebuscadas y tiene un amplio vocabulario. Nada que ver con el perfil de narco tonto de las películas mexicanas.

En la entrevista reveló su sueldo mensual -de un sólo negocio-, es casi lo mismo que los secretarios de Estado y 8 mil pesos menos que el Presidente. 

Tiene sólo 10 minutos para platicar, será la única ocasión que tome la llamada y Letra Roja trata de aprovechar este tiempo con preguntas que puedan demostrar que contrario a lo que dicen las autoridades, sí hay crimen organizado operando en las narices de las autoridades. 

Reportero: Buenas tardes.

Narco: Buenas, dígame…

R: Empiezo directo con las preguntas para aprovechar el tiempo

N: Adelante, le escucho

R: Platíqueme, ¿cómo funciona el negocio de la droga en la Ciudad de México? 

N: Al menudeo

R: ¿Es verdad que participan autoridades de las alcaldías y de la capital? 

N: Mas que autoridades delegacionales (sic) son autoridades de procuración de justicia, tales como la Procuraduría General de Justicia y Secretaría de Seguridad Ciudadana. 

R: ¿Cómo le hacen para que no los detengan?

N: Sobornando a las autoridades. Es imposible que no nos descubran, pero se intenta pasar desapercibidos.

R: ¿Por qué cree que las autoridades niegan que hay crimen organizado?

N: Porque va contra la política de seguridad pública, porque es un lugar turístico…

R: ¿Cómo hacen la distribución de la droga?

N: En lugares fijos, casas de bajo perfil, en calles poco concurridas o nos contactan vía telefónica para que llevemos productos 

R: ¿Sabe cuántos cárteles hay en la Ciudad?

N: Sé que son varios, de los que tengo conocimiento son tres: el de Sinaloa (del Chapo Guzmán), Guerreros Unidos (los que habrían participado en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa) y anda muy fuerte el Cártel Jalisco Nueva Generación. 

R: ¿No cuanta a la Unión de Tepito?

N: Es que ellos no funcionan como cártel, sólo mueven droga a algunas partes del Estado de México, pero ocupan a otros cárteles para vender su droga, ellos no siembran, sólo arman drogas sintéticas

R: ¿Cada quién tiene su zona o pelean los territorios como en otros estados?

N: No todos tienen su zona de trabajo y su territorio delimitado, algunos sí se pelean, pero no es común 

R: ¿Qué delegación es la más pesada?

N: Definitivamente la Cuahutémoc, aunque ahorita anda muy fuerte Tlalpan, Tláhuac y Xochimilco 

R: ¿Le pagan a los policías? ¿Cuánto?

N: Se les paga mensualmente y es variable de acuerdo a la demanda que tiene el lugar donde se vende la droga, algunos se les puede dar 10 mil pesos y a otros hasta 30 mil 

R: ¿Tienen personas infiltradas en la policía?

N: Sí

R: ¿Qué pasa cuando hay operativos? ¿Les avisan?

N: Nos avisan de dicho operativo y en ese momento dejamos de trabajar, nos movemos a otro lugar 

R: ¿La droga la hacen aquí o la traen de algún estado?

N: La traen de otros estados y algunos ya hacen pequeñas cantidades de meta (Esto implica que hay distribución nacional y que debe llegar por avión o camión a la Ciudad de México)

R: ¿Cuál droga es la que más se venden?

N: La cocaína en polvo y la piedra, mariguana sí, pero es muy barata y ya no es buen negocio 

R: ¿Quiénes son sus clientes potenciales?

N: Jóvenes entre 20 y 25 años

R: ¿Cuánto gana al mes?

N: Me quedan libres de un sólo negocio cerca de 100 mil pesos al mes (un millón 200 mil pesos al año)

R: ¿Es un negocio fácil?

N: Para nada fácil

R: ¿Vale la pena el riesgo?

N: Sí vale la pena el riesgo

R: ¿Tiene algún miedo?

N: Sí, ir a prisión por realizar esta actividad y dejar sola a mi familia 

R: ¿Usted se considera “malo” por vender droga?

N: No me considero malo, creo que esa es una imagen errónea, depende también del nivel educativo de quien ejerce estas actividades y existe una máxima para los que nos dedicamos a esto: “Dale poder a un ignorante y tendrán un prepotente”.

Algunas preguntas las contesta a regañadientes, pero hace un esfuerzo por contestar. Algunas con dos palabras y otras de cinco. Al final cuelga el teléfono, el contacto asegura que puede ser que alguien le intervenga las llamadas, por ese motivo no quiso hablar más de 10 minutos.

Se le pidió una nueva llamada, para hablar con más calma, pero dijo que esa sería la única y la última. Basta para el ejercicio que se propuso Letra Roja, demostrar que sí hay narcotrafico en la Ciudad de México y nosotros lo encontramos en menos de un mes.