México. Un estudio científico asegura que el consumo en exceso de refrescos aumentó el riesgo de morir prematuramente en un 11 por ciento, mientras que el consumo excesivo de jugo de frutas lo disparó hasta en un 24 por ciento.

Comer frutas es diferente a tomar jugo de frutas. La mayoría de los nutrientes de las frutas se encuentran en la piel, especialmente en la pera, manzana, naranja y uva.

Al extraer el jugo de la fruta se obtiene agua con azúcar porque las vitaminas y la fibra permanecen en la fruta. Aún sin añadirle, un vaso de jugo natural tiene 10 cucharadas de azúcar, al igual que un refresco y ambos contienen fructosa. Este es el peor de los azúcares, el que más engorda, sube los triglicéridos, ácido úrico y causa diabetes. La fructosa y el alcohol, que también es un azúcar natural, comparten el mismo camino por el hígado, aumentan la grasa del abdomen y causan hígado graso

Además, para preparar un jugo se exprimen entre cuatro a seis naranjas, pero al comerlas con una o dos ya estamos satisfechos.

Por esta razón se recomienda comer la fruta entera, no en jugo, de esta manera se obtendrán mejor sus nutrientes como son las vitaminas y fibra.

Con información de @OraleQChiquito

VO