México. Con más de 200 años de historia, la celebración de “La flor más bella del ejido” en Xochimilco deja una gran derrama económica, es una de las costumbres más arraigadas, pero se ha convertido en un fraude.

Hace apenas unos años, el festejo invitaba a todas las alcaldías, la idea era dar a conocer nuestras raíces y las jóvenes traían un discurso (escrito y hablado) que ayudaba o aportaba a la sociedad,  pero con el paso del tiempo dejó de ser “el evento” y se convirtió en un instrumento para que la alcaldía baje recursos y derrochen dinero sin pies ni cabeza.

De acuerdo con una fuente de la alcaldía Xochimilco, hoy casi todas (o todas) las que envían un discurso entran a la competencia. Es decir, que ya no importa el contenido de la palabra o el mensaje, con tal de llevar a cabo la celebración, seleccionan a todas las jóvenes que manden algo.

Hace años era realmente una competencia. Había decenas de jovencitas que querían pertenecer y permanecer en el concurso. Las eliminaban en base a su escrito. Meses antes de la feria, tenían que entregar sus documentos y el mensaje en la Secretaría de Turismo,  que se ubica en calle Pino en el centro de Xochi, las y los encargados (no se sabe quién exactamente), leía el discurso y seleccionaban a la jóvenes.

Hoy ya nadie quiere formar parte del show, las mujercitas que entregan su discurso, son las mismas participantes, ya no revisan el mensaje, pues se recibe menor cantidad de participantes y eligen a todas. Todas las que entregan discurso entran a la competición.

Del cien por ciento de los escritos, sólo el 10 % son buenos. Los demás son de temas que leemos en la primaria y secundaria como “alcoholismo y drogadicción”. Ya no les importa el mensaje. Un par de meses antes las “seleccionadas” asisten a cursos impartidos por los organizadores.

Se les da clase de baile y declamación, ensayan dentro de las instalaciones de la alcaldía, en el auditorio conocido como Foro Quetzalcóatl, se les revisa la ropa, (ellas tienen que comprar el atuendo), pero ojo, hay una mujer identificada como Nayeli, la cual les vende a las jovencitas la ropa y accesorios con el pretexto de que en ningún otro lugar los van a encontrar. Nayeli es una exflor del ejido y también forma parte del comité de la obra teatral La Llorona, la cual se lleva a cabo en el embarcadero Xochimilco, tiene “amigas” dentro de la organización de la flor y funcionarios de la alcaldía que la conocen y le permiten el acceso a los ensayos.

Otro dato que nadie conocía es que las jovencitas que participan ya son “fósiles”, algunas han participado en eventos anteriores, pero repiten y repiten el concurso, sin que nadie diga nada. Como ya se conocen a los ensayos sólo van a echar relajo, mientras que las nuevas intentan entender qué pasa.

Las ganadoras ni si quiera son de la alcaldía Xochimilco, son otras alcaldías, y no es que esté mal que le den al oportunidad a otras “muchachitas”, pero ¿dónde queda la tradición de Xochimilco. En la antigüedad se estableció como regla que para formar parte de las seleccionadas tenías que ser originaria de Xochimilco, luego cambió a vivir en Xochimilco y posteriormente se eliminó. Un requisito más era tener rasgos de “xochimilca”, tenías que ser de piel morena y que tu belleza fuera natura; es decir sin maquillaje. Hoy en la feria de La Flor, permiten que se maquillen y sean de piel blanca (no estamos discriminando), planteamos que antes eran otros requisitos.

Hace un par de años una jovencita se vio envuelta en un caso de acoso sexual., por parte de un funcionario. Supuestamente el encargado de Turismo le hacía insinuaciones sexuales, no sólo a ella sino  a varias participantes. No callaron y lo exhibieron, pero no de la manera correcta. “Los de arriba” le pidieron a la jovencita que no hablara, y a cambio obtendría beneficios. Ese año fue la ganadora.

No sólo hay mala selección de participantes y acoso sexual, también hay robo de ingresos. A la alcaldía Xochimilco se le destinan millones de pesos para que se lleve a cabo la feria, sin embargo, las autoridades prefieren embolsarse el dinero que invertirlo. Piden excesivas cantidades de dinero a los vendedores que tienen un puesto y no ocupan el dinero para seguridad, ni higiene, lo roban, ¿quiénes pagan?, los asistentes.

Aunado a esto está la mala planificación del evento, el centro de Xochimilco es un espacio muy reducido y no cabe ni un alfiler, sin contar con el tráfico que hay todo el día.

¡Amamos la feria! ¡Amamos Xochimilco! Pero exigimos a las autoridades que regrese la tradición de La Feria de La flor más bella del Ejido.