México. En Letra Roja le reportamos primero que nadie sobre la desaparición de Daniela Ramírez Ortiz luego de tomar un taxi en Xochimilco. El tema tiene más de un mes y las autoridades siguen buscando a la joven.

Buscamos a una persona muy cercana al caso y nos dijo varias cosas interesantes.

Primero que nada Daniela ya no estaba estudiando y su mamá le habría dicho que si no estudiaba tendría que ponerse a trabajar, por lo que buscó y encontró empleo en una pizzería. La joven pensaba regresar a la escuela después, pero mientras tanto, apoyaba a su mamá con los gastos de la casa.

La historia de su desaparición es la siguiente:

Daniela pidió permiso a su mamá para salir de fiesta con sus amigos, ella casi no iba a ese tipo de reuniones, pero la mamá confiaba en los amigos de la pizzería por lo que le autorizó ir a la fiesta. Ella salía a las 9 de la noche y los amigos a las 11.

La joven salió antes que sus compañeros y tomó un taxi. De acuerdo con versiones de  sus amigos, tendría una cita, pero nadie dónde o con quién.

Después de unas horas, Daniela ya no contestaba el teléfono y fue cuando mandó mensajes a su amigo, Andrés, quien también trabaja en la pizzería, donde le decía que el taxi se había desviado. A esa hora el vehículo ya iba por Tres Marías, Morelos.

Se sabe que la mamá de Daniela le marcó al cuarto para las 12, en ese momento todavía contestó. La señora la escuchó extraña, como si estuviera llorando y Daniela sólo le dijo que se sentía mal, que tenía gripa, después de eso colgó.

La señora se durmió después de intentar comunicarse varias veces con ella y pensó que al otro día todo estaría bien, pero no fue así. Al despertar se dio cuenta que la joven no llegó, por lo que fue a su trabajo y hasta ese momento su amigo le enseñó los mensajes que le había mandado. Desde ese momento nadie sabe dónde está.

El caso iba muy lento hasta que la familia mandó una carta a Derechos Humanos, según nos cuenta una fuente, hasta este momento ya le hicieron pruebas de ADN a la mamá y mandaron boletines de la desaparición a Morelos, Puebla y Estado de México. El caso empieza a dar giros, ya que sospechan que podría ser un caso de trata de blancas.

Ya se entregó una computadora de la joven para buscar pistas y se sigue rastreando el celular, aunque parece que siempre está apagado.

En junio la mamá le entregó una carta al Presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional y pidió que la ayudara a encontrar a su hija, pero hasta el momento no hay respuesta. Daniela sigue desaparecida.