México. Ashley Malixi Miranda Pérez tenía 20 años de edad cuando fue brutalmente asesinada, tenía toda una vida por delante, era estudiante de Derecho en el Centro de Estudios Superiores de Veracruz. Tenía muchos planes para su vida, estaba instruida en el evangelio y era miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, le gustaba servir a los demás y era muy alegre. Era muy amada por su familia, amigos y conocidos.

El 9 de diciembre del 2017 parecía un día de lo más normal, la madre de Ashley iría a dar un curso a una hora de distancia de Poza Rica, Veracruz, camino a su destino recordó que había dejado algunos materiales y regreso a casa, Ashley la estaba esperando para entregárselos.

Como un día normal, Ashley se fue a sus clases, pero cerca de las 5 de la tarde una llamada telefónica provocó que saliera alterada de clase, no dijo nada a nadie y solo salió de ahí. A partir de esa hora dejó de contestar llamadas y mensajes.

El resto del día amigos y compañeros de escuela se dedicaron a realizar una búsqueda a través de Facebook y durante la noche Silvia Adriana, madre de Ashley levantó la denuncia de desaparición.

Cinco días después, 14 de diciembre del 2017 recibieron una llamada de las autoridades, les dijeron que habían encontrado un cuerpo en la comunidad de Cerro Grande de Papantla, era de una mujer, estaba maniatada, golpeada y con una herida en el cuello. Era Ashley.

Nadie sabían quién y por qué habían o habían sido capaces de matar a la joven, ¿quién podría ser tan cruel?

Ocho meses después de la muerte detuvieron a Lluvia, autora intelectual del asesinato de Ashley, pero no podían encerrarla, la asesina estaba embarazada, así que le dictaron prisión domiciliaria por su estado de gestación.

Lluvia le quitó la vida a Ashley por celos, convenció a tres de sus amigos para ejecutar el macabro plan, con engaños la llevaron a un hotel, ahí la golpearon, apuñalaron y asesinaron, para luego tirar su cuerpo. La torturó porque pensó y alucinó que Ashley le robaría a su pareja.

Luego del asesinato un testigo informó que Lluvia compartió el plan que tenía para la víctima en Facebook. Publicó que; “ya se había echado a la primera que quiso meterse con su marido”.

Víctor Erick era el esposo de Lluvia, pero se separaron por un tiempo, ella se fue a casa de su mamá en Papantla donde fue detenida y Erikc comenzó a salir con Ashley. Tiempo después el matrimonio volvió a estar junto y Lluvia se enteró del romance que sostuvo su esposo.

9 de diciembre del 2017 le pidió a Erikc que la citará en el hotel y mandó a Moisés por ella a la escuela, en el hotel ya había cuatro personas, Moisés , Lluvia, Erick y Ericka Yadira su hermana. Comenzaron a golpearla y luego Moisés le cortó el cuello.

La subieron a un vehículo y luego abandonaron su cuerpo. Lluvia  no ha pisado la cárcel a pesar de que hay una orden de aprehensión, debido a que estaba embarazada, por su periodo de lactancia y se amparó para llevar el arresto domiciliario.

El día de ayer la joven Ashley Malixi Miranda Pérez cumpliría 22 años de edad, pero cuatro personas se sintieron con el derecho de matarla y la joven ya no pudo celebrar. 

Con información de Los Machos nos matan en México

VO