Como una maldición, la gestión de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum se ha visto ensombrecida por la muerte de varios jóvenes en circunstancias lamentables, por si fuera poco, los homicidios en la Ciudad de México siguen a la orden del día, al punto que la Guardia Nacional va intervenir en varias alcaldías.

El año y su gobierno comenzaron con el secuestro de mujeres en las estaciones del Metro, varías jóvenes denunciaron que delincuentes intentaron llevárselas a pesar de estar en un lugar que se supone tiene seguridad y cámaras que las vigilancia.

La jefa de gobierno puso una solución placebo, unos módulos improvisados afuera de algunas estaciones para denunciar si eras víctimas de la delincuencia, pero al mes fueron retirados.

Algún ciudadano o empresa se le ocurrió colocar anuncios con la frase #MeEstánLlevando donde exhortaban a las jóvenes a gritar si se sentían en peligro; la jefa de gobierno tachó este movimiento como una campaña en su contra.

No dudo que sus adversarios quisieran afectarla y tal vez alguien sí quiso perjudicarla, pero lo importante era atender los secuestros, no su imagen.

Luego comienzan a surgir lamentables casos de jóvenes que han muerto por la delincuencia que azota a la capital del país, como el caso de Alexis, un joven de 23 años estudiante de derecho en la FES Aragón, que fue acribillado en la vecindad en donde vivía, en Tepito, el caso sigue impune.

El secuestro y homicidio de Norberto Avendaño siguió con el hilo de violencia que enfrentan los jóvenes en la Ciudad de México, salía de su universidad cuando encontró la muerte y abandonaron su cuerpo como si nada en Xochimilco.

Y seguimos con las tragedias, el posible feminicidio de Daniela Ramírez, quien desapareció hace un mes en la alcaldía Xochimilco y presuntamente sus restos fueron localizados en la alcaldía Tlalpan.

¿Qué está pasando? Como puede ser posible que salgas de la escuela o del trabajo de la algún día llamada ‘Ciudad de la esperanza’ y alguien decida matarte porque no hay autoridades que defiendan tu integridad o que los delincuentes te usen como escudo humano porque los policías solo sirven para estrenar sus uniformes y patrullas nuevas.

El plan de seguridad de Claudia Sheinbaum no está dando resultados, ha tenido aciertos, pero no son suficientes. Como una maldición, el futuro de la Ciudad de México está en grave riesgo, y parece que la ‘campaña’ contra Sheinbaum Pardo está acabando con su imagen y con la vida de la CDMX.