México. Hace unas semanas el tema era #Metoo y el suicidio del integrante de la banda de Botellita de Jeréz, hoy ya se les olvidó.

No es que quiera retomar el movimiento. Quiero retomar el tema del acoso. Ese acoso que muchas de nosotras estamos callando. El acoso del que son víctimas mujeres y jóvenes en todo el país.

Hace unos días platiqué con la madre de una joven que sufrió un intento de violación. Tiene 20 años, se dirigía a pagar la inscripción de su universidad cuando fue atacada.

El hombre la violentó cuando se encontraba sola, en un lugar sólo, no había gente, no había testigos, la amenazó con un arma de fuego, la arrodilló, la sometió, le dijo “te voy a violar y a matar”. ¿Quién en su sano juicio quiere encontrar eso? ¿Quién en su sano juicio querría escuchar eso?

La joven pensó que eran sus último segundo de vida. Nunca imaginó que eso le pasaría, pero se salvó. Afortunadamente halló la manera de escapar antes de que el hombre ‘la tomara’. Regresó a su casa herida, herida del cuerpo y del alma. Aterrada. Le confesó a su madre lo que le había pasado.

No quería denunciar los hechos, pero su madre le convenció. Acudió al MP, pero nadie le hizo caso, no había autoridades que la apoyara, ni que la ayudara, sólo entorpecieron los hechos. Hoy el culpable, está libre. En cualquier momento podría atacar a otra mujer, pero las autoridades le dieron libertad.

Las denuncias que la jovencita realiza son a través de redes sociales con ayuda y apoyo de su madre, ya no quiere hablar, tiene miedo y está decepcionada de las autoridades.

¿Y sí sí la hubiera violado?

@ViryOlarte