México. Era la 13:14 de la tarde del 19 de septiembre de 2017, cuando la tierra cimbró a la Ciudad de México, edificios y casas cayeron ante la mirada de los ciudadanos, y los centros de salud no fueron la excepción, así le ocurrió a uno de los hospitales más grandes de Iztapalapa, conocida como ‘Clínica 25’ que tuvo daños estructurales que la llevaron a cerrar sus puertas el 13 de octubre de 2018.

El edificio tenía más de 50 años de antigüedad, después del sismo se clausuraron seis de sus sietes pisos, se concluyó que se debía cerrar para su inmediata demolición, pero a 11 meses de su cierre el hospital está en total abandono.

El Hospital General Regional 25 está localizado en avenida Ignacio Zaragoza, en la alcaldía Iztapalapa.

Los derechohabientes fueron los más afectados

Se estima que tan sólo la sala de urgencia de la ‘Clínica 25’ atendía alrededor de 150 personas al día durante su último año, pero al cierre del hospital los pacientes fueron transferidos a otras clínicas, en algunos casos los derechohabientes ya no asisten a sus consultas por la lejanía.

Así fue el caso de doña Micaela, una mujer de 77 años de edad, jubilada, con problemas de hipertensión y diabetes que vive en el municipio de Nezahualcóyotl, asistía a la clínica 25, pero fue transferida a un centro más lejano.

“En este hospital murieron mis padres, era el que nos quedaba más cerca, y aquí me estuve atendiendo durante los 30 años que trabajé, luego me jubilé y seguía viniendo hasta que me mandaron más lejos y pues ya no pude ir” cuenta doña Mica.

Ahora la señora Micaela acude al ISSSTE ya que es derechohabiente por unos de sus hijos, pero se ha complicado su proceso pues la mayoría de su historial clínico lo tiene la otra instancia.

Las ruinas de 50 años de historia hospitalaria

Tan sólo un mes antes del 19 de septiembre de 2017, los alrededores de la Clínica 25 estaban llenos de pequeñas tiendas y puestos de comida, la entrada principal y de urgencias eran vigiladas por policías, había personas que esperaban afuera a sus familiares, pero se fue apagando poco a poco.

 A dos años del sismo el edificio del hospital está en total abandono, la fachada está deteriorada, algunos vidrios están rotos, los alrededores tienen basura y hojarasca, habitualmente suena una alarma.

A simple vista no se observan los daños estructurales, pues están adentro, en las escaleras y sótano, la emblemática estatua Maternidad con Águila del IMSS está rodeada de basura y las letras que algún día formaban ‘Hospital General Regional 25’ solo muestran el olvido del 19S.

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