México. Miguel Ángel Hernández Gallardo se encontraba trabajando en la lavandería Euroclean como lo hacía desde hace 12 años, sin embargo, todo cambió a las 13:14 horas del 19 de septiembre del 2017.

Don Miguel se encontraba en el edificio de la avenida Zapata esquina con calle Peten en la colonia Santa Cruz Atoyac, alcaldía Benito Juárez, cuando el terremoto de 7.1 grados sacudió a la capital.

Aunque  Miguel Ángel salió a la calle para ponerse a salvo tomó una decisión heroica, pero que le costaría la vida: volver adentro a apagar la caldera y los contenedores de gas subterráneos de la tintorería.

Ingresó y apagó la caldera, pero al momento que se dirigía a la salida, el edificio de siete pisos se colapsó. Ahí murió don Miguel  y otras nueve personas.

A dos años del 19s así luce Zapata y Peten

Un gran padre

Miguel Ángel Hernández nació en San Nicolás Tlazala localidad del municipio de Capulhuac, Estado de México, era padre de seis hijos (cuatro varones y dos mujeres), tuvo nietos y bisnietos que lo recuerdan con nostalgia, pero sobre todo con orgullo.

“Un gran padre, lo que puedo decir yo y estoy orgullosa de él. A pesar de llegar casando del trabajo siempre llegaba a casa con una sonrisa y me ayudaba con la tarea y jugaba conmigo.

“Fue un hombre comprometido con el  trabajo y a la familia, que desde muy chico supo el valor de la responsabilidad, un hombre que jamás se rendía ante nada y siempre dio el ejemplo de salir adelante y esforzarte por lo que quieres”, cuenta Esmeralda Hernández sobre su padre.

Aficionado del futbol y de “Los diablos” del Toluca, bromista y alegre,  don Miguel nunca faltaba al trabajo aunque estuviera enfermo.

“Siempre decía que ‘si dejaba de trabajar era por que sería el último día de tu vida y con los pies por delante de ahí’, me duele decirlo, pero así fue, esa era tu misión y lo lograste”, recuerda su hija.

A diario, aproximadamente al medio día, enviaba un mensaje a su hija; así lo hizo el 19 de septiembre escribiéndole “al rato te veo hija te quiero mucho besos, bye”, sin saber lo que pasaría unos instantes después.

don Miguel Hernández Gallardo

El héroe de Zapata y Peten

Cuando el hombre de 60 años regresó al edificio de Zapata y Peten para apagar la caldera y el gas subterráneo evitó una explosión que podría haber alcanzado edificios aledaños o la gasolinera que se encuentra en la esquina contraria.

Aunque intentó salir para salvarse, las piedras del edificio lo sepultaron durante cinco días. El 24 de septiembre a las 4:00 am rescatistas levantaron la última losa y encontraron a don Miguel en posición fetal como tratando de protegerse. Fue el último cuerpo en ser rescatado.

Ante la tragedia que se había vivido en Zapata y Peten elementos de seguridad, Protección Civil y de Los Topos colocaron un altar para las diez personas fallecidas, pero sobre todo para Miguel Hernández Gallardo, el héroe que dio su vida cambió de otras más.

“En el momento del suceso cuando pasó el temblor, cuando entró la desesperación y angustia de no saber de él, cuando sus jefes de trabajo dieron aviso de lo sucedido con el edificio, ese día te fuiste, no solo pensaste en ti, sino en muchas personas más y me quedo tranquila porque nos dejaste lo mejor, el mejor ejemplo de ti” narra orgullosa la hija de don Miguel.

El altar colocado al héroe de Zapata y Peten

PE