Por Israel Carreón

Está más que comprobado que la lucha contra el crimen organizado falló y que lo único que ha dejado es sangre en las calles y miles de muertos. La estrategia nunca funcionó y es momento de cambiarla, coinciden cuatro especialistas en el tema consultados por Letra Roja. Pero ¿por qué nadie ha planteado una regulación en el país de TODAS LAS DROGAS si está demostrado que los mexicanos no sólo consumen mariguana y que esta es el menor mercado de los narcotraficantes?

Ejemplos de que una regulación de la mariguana es posible son Chile, Uruguay, Canadá, Holanda y Estados Unidos, quien era el mayor consumidor de la droga mexicana. Además, Portugal es uno de los mejores ejemplos a nivel mundial de que una despenalización de la posesión de estupefacientes para uso personal es posible sin que todo el mundo se vuelva adicto.

El investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, el Dr. en Sociología José Luis Cisneros, señaló en entrevista para Letra Roja que es momento de reconocer que el camino de la ilegalidad de las drogas ha generado muchas más riquezas y ganancias, las cuales son utilizadas políticamente por los grupos de poder de nuestro país.

“Eso hace que cualquier propuesta en términos de una legalización de las drogas blandas cause un escándalo porque está más que probado que la legalización permite al Estado tener un control y seguimiento más estricto de aquellos que la producen, la distribuyen y la consumen. En México no quieren hacer eso porque esa cadena se convierte en una suerte de potencial ingreso ilegal para el Estado y, desde luego, para los gobernantes que tratan de sostener a toda costa estas políticas que ya no están operando a la luz de una globalización. La política global es cada vez más a favor de la legalización”.

“La lucha contra el crimen (organizado) en estos 12 años no ha tenido ningún avance consustancial que pueda ser probado a todas luces, ha sido una política cuya persecución y guerra ha dejado más muertos usando las menos balas posibles. Todo mundo sabe que si hubiese un control sobre el consumo de las drogas, inmediatamente también se tendría un control sobre la producción. Sin embargo, en México las rutas de la ilegalidad han sido una fuente de financiamiento de muchos políticos y empresarios corruptos que de la noche a la mañana se han enriquecido.

En consecuencia, en diez años donde estos partidos en el poder han anunciado sistemáticamente la confrontación y, sobre todo, los aparentes logros que en realidad están vacíos, hemos visto la cantidad de muertos y el número de detenidos. Lo único que ha generado es sangre en las calles”.

Las grandes cabezas de esta industria nunca van a pisar la cárcel

“Despenalizar las drogas como en países de Europa sería genial, pero para eso se necesita tener la intención política, tener instrumentaciones que no pasen por la corrupción y en México el peor lastre que tenemos, más allá de la criminalidad, más allá de los políticos ineptos es la corrupción que se ha arraigado culturalmente en ricos y pobres.

Para el también criminólogo, si México tuviera una política criminal encaminada bajo el principio de la prevención, no de la contención ni de la lucha; sin duda, bajaría paulatinamente la inseguridad como es el caso de otros países que la han legalizado. Aunque en los primeros años aparece un crecimiento sistemático, en realidad son los que siempre la han consumido y salen a la luz pública. Una vez que pasan dos o tres años, los niveles tienden ir a la baja. Ejemplos claros hay en Europa, pero nosotros no queremos echar a andar esta propuesta porque hay en medio mucho dinero.

“No hemos querido mirar para allá porque en México tenemos una casta de oportunistas que se han enriquecido con las drogas y a los que no les interesa legalizarla porque de ahí han tenido mucho dinero”.

De acuerdo con Cisneros, se trata más de un problema de intención ya que el Gobierno federal, los gobiernos estatales y municipales no quieren porque de ahí sacan más dinero.

“Si se regularizarán las drogas tendríamos un control muy importante porque sabríamos los puntos donde se genera, además tendríamos más control sobre los usuarios, a los cuales podríamos desplegarles programas de prevención, de tratamiento a través de políticas que han estado durante muchos años en México. Lo más importante es que la violencia cesaría, afirma el especialista.

Por otra parte, señala que el crimen organizado se ha ido diversificando hacia otros espacios que le han generado menos riesgo como es el cobro de piso, la situación financiera y la gran cantidad de hoteles que aparecen día con día en la ciudad. “Cómo es posible que Hacienda no indague porque siempre reportan cupo lleno, pues bueno, porque son espacios para lavar dinero. Además, han comenzado a proliferar otra vez los lotes de autos como hace 20 años. Sin embargo, no quieren generar una política de seguimiento porque saben que ahí hay mucho dinero”.

“Si realmente hiciéramos una política integral podríamos evitar que los grupos organizados se movieran tan fácilmente de un negocio a otro y se profesionalizarán como lo están haciendo ahora. Hoy son más profesionales que la policía, eso es lo más dramático”, concluye.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Escribe tu nombre