El 9 de junio de 2019 vivirán los bajacalifornianos elecciones históricas.

Renovarán al titular del Ejecutivo, que será electo por un período de dos años; de igual manera, por dos años, cinco alcaldes con sus respectivas fórmulas municipales y 25 diputados (17 por mayoría relativa y ocho por la vía plurinominal).

El gobernador saliente nació en Ciudad Obregón, Sonora, y todos lo apodan Kiko. Tomó posesión el 1 de noviembre de 2013 y se le recuerda por su paso en el Instituto de Vivienda de Baja California, en la Secretaría de Finanzas del Estado y porque firmaba en la chequera de Tijuana. También fue diputado.

Su paso por la gubernatura será recordado debido a las protestas nutridas por la polémica y antipopular Ley de Agua que envió al Congreso y que fue abrogada, gracias a la presión social.

Y claro, pasará a la historia de los mandatarios gorilas, ya que reprimió a los jornaleros que hicieron una huelga en El Valle de San Quintín.

También será recordado por sus declaraciones misóginas y retrógradas; cómo olvidar aquello de que: “Porque ustedes es lo mejor que nos ha pasado, ¡están rebuenas todas!… para cuidar a los niños, para atender la casa, para ofrecernos las pantuflas cuando llegamos a casa…”.

¿Podrá Kiko Vega retener la gubernatura para el Partido Acción Nacional en 2019?

La verdad, se antoja muy difícil que lo logre. Algunos analistas locales ya lo ven casi imposible. También vemos la derrota desde el centro del país:

1. Enfrentará los comicios con un partido dividido y en medio de la peor crisis de su historia. Para esas épocas tendrán nueva dirigencia nacional, que desde ahora se pronostica, producirá un nuevo terremoto interno.

2. Sus vecinos contaminarán la elección. Por un lado, Estados Unidos con un mandatario antimexicano y que ha provocado más racismo, inseguridad y más odio en la frontera; y por el otro, un Baja California Sur con un congreso que se pintó de guinda: de los 16 diputados de mayoría relativa, 15 son de la coalición PT-Morena-PES. Solamente uno del #FakeFrente PAN-PRD.

3. En las elecciones pasadas, la coalición Juntos Haremos Historia obtuvo “carro completo”, pues ganó la senaduría y los ocho distritos electorales en juego.

4. Irma Andazola y Jaime Bonilla -que irán a la Cámara alta- serán una “roca en el zapato” del gobierno que fenece, y serán aspirantes naturales a suceder a Kiko Vega.

5. Andrés Manuel López Obrador sabe perfectamente la importancia de tener la llave de la “puerta de México” y lo estratégico que significa manejar el territorio donde “empieza la patria”.

Por todo lo anterior -y por la muy baja popularidad de Kiko Vega en Mexicali, Tecate, Tijuana, Rosarito y Ensenada-, Acción Nacional no repetirá en Baja California, y perderá así 30 años de control azul.

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